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martes, 26 de diciembre de 2017

RESEÑA: Solo una caricia - Maya Banks

SINOPSIS:



Educada desde jovencita en una secta religiosa, Jenna no ha tenido contacto con el mundo exterior, lo único que tiene son vagos retazos de recuerdos que parecen pertenecer a otra vida. Recuerdos a los que se agarra cuando los líderes de la secta descubren sus poderes sanadores y la castigan. Años de cautividad y sometimiento a las estrictas órdenes de la secta han convertido a Jenna en una mujer tímida y dócil o eso es lo que todos creen. En realidad, está esperando el mejor momento para escapar.

Cuando una asustada Jenna trata de robar el todoterreno de Isaac, la ira de él se transforma en un sentimiento protector hacia la guapa y magullada extraña. Pero, cuando disparan a Isaac en un tiroteo, él está seguro de que su fin está cerca… hasta que Jenna lo toca y cierra sus heridas. Mientras intenta protegerla ella se niega a decirle cuál es la naturaleza del peligro que la acecha y cómo lo ha curado, pero Isaac está empeñado en ganar su confianza y su corazón. Porque una sola caricia ha bastado para saber que quiere que Jenna sea suya para siempre.


OPINIÓN:

Esta novela es de las que, cuando lees la sinopsis, tienes ganas de leer. De esas obras que intuyes que pueden atraparte desde el principio, y que no deseas soltar hasta que terminas de leerla por completo.

Y, en este caso, así ha sido. Al menos, durante las tres primeras páginas.

La autora, Maya Banks, quiere entremezclar una historia romántica con una trama secundaria de intrigas. Algo que realmente se agradece, ya que es lo único de la novela que logra enganchar al lector y darle el ánimo necesario para acabar de leer la novela.

Volviendo a la historia, diré que comienza con el listón alto, logrando hacer que el lector sienta el nerviosismo de Jenna al escapar del lugar en el que está cautiva. Tienes ganas de saber más y de averiguar qué es lo que han hecho con ella allí dentro. Y os aseguro que esas tres primeras páginas me dejaron con un gran sabor de boca.

Pero entonces llegó el declive de la novela.

En el segundo capítulo, nos presentan a Isaac, el otro protagonista de la novela, que se encuentra con Jenna en extrañas circunstancias. Y es entonces cuando descubrimos que nuestra protagonista con cara de ángel y una belleza que haría rabiar a cualquier topmodel que se precie, tiene el don de curar cualquier herida o enfermedad posando sus manos sobre el cuerpo del enfermo.

Bien, podemos dejar pasar este punto surrealista, pensando que puede tratarse de una novela de ciencia ficción, si no fuera por la cantidad de errores que comenzamos a observar a lo largo de la obra.

Para empezar, la novela resulta repetitiva en muchos puntos, narrando de manera prácticamente igual hechos que han acontecido pocas páginas atrás, mientras que otros datos no quedan claros en absoluto, ya que la autora ha entremezclado esta historia con otras obras suyas anteriores. Y, si bien menciona en repetidas ocasiones que las mujeres que poseen dones han sufrido, no se explica bien el cómo ni el por qué.

Los personajes resultan planos, insulsos y muy mal construidos. Teniendo en cuenta todo lo que Jenna ha sufrido durante su cautiverio y que durante 20 años le han hecho creer que no vale nada, que el sexo es algo sucio y que la gente solo quiere aprovecharse de ella, ¿en serio intenta hacernos creer la autora que es posible que se enamore en unas horas del hombre al que ha intentado robar el coche? Un hombre que, por otro lado, es egoísta, impaciente y muy posesivo, y no deja de tocarla desde el primer momento en que logra "rescatarla".

Y ahora viene la parte que más me molesta en esta obra: Las mujeres tienen que ser protegidas por los hombres. Tienen que mantenerlas a salvo, pese a que sean ellas las que poseen unos dones que ya quisieran algunos superhéroes o mutantes de X-Men.

Dicho todo esto, nos encontramos con una historia predecible, con un concepto malsano del amor. A un hombre que es posesivo y que nos sorprende con frases como: "Las chicas te han traído ropa y zapatos, pero esta noche dormirás con mi camiseta para que sepas que eres mía". Querido Isaac, no es solo absurdo que intentes marcar así tu territorio, sino que las mujeres no somos objetos que pertenezcan a los hombres -y lo peor de todo es que esta novela la ha escrito una mujer-.

Además, en varias ocasiones repite que si ella quiere dejarle, la atará a la cama para que no pueda hacerlo. Pero, eso sí, él solo quiere que sea feliz. 

Pero para no hablar solo de aspectos negativos en esta novela, me reitero en el hecho de que la trama secundaria logra mantener el interés del lector, logrando así que sea fácil la lectura de Solo una caricia, y el lector pueda llegar al final de la obra.

Debo reconocer que Harper Collins es una editorial que hasta ahora me había fascinado pero, tras esta excepción, seguiré leyendo obras que publiquen en su catálogo de misterio y policiaca, ya que se ha convertido en una de mis editoriales favoritas en este género.



Si sientes curiosidad por leer esta novela, aquí dejo algunos enlaces de compra:




1 comentario:

  1. Hola cariño, yo siempre leo cosas de Harper, más que de Harlequín, porque no soy nada de romántica... Pero creo que ambos son buenos sellos y seleccionan bien sus libros.

    Gracias, por cierto, por tu apoyo en el laúd. Tengo ganas de saber qué te ha parecido ese libro :)

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